La religion hindú fue llevada a Bali por mercaderes y exploradores del subcontinente indio hace mas de mil años. Actualmente más del 90 por ciento de los balineses son fervientes creyentes -un contraste con el resto de Indonesia, el país musulman mas grande del mundo.
Es imposible salir del hotel sin percibir el caracter hindú de la isla -ofrendas a Ganesh y Shiva con platos de arroz, frutas y caramelos en las aceras y en las guanteras de los taxis, templos ricamente decorados a la orilla de la carretera, imágenes de guardianes celestiales y animales alados, vigilando las entradas a los templos para impedir que los demonios y almas perdidas perturben las ceremonias.La comunidad y la familia son tan importantes como la religión y estan entrelazadas en las creencias espirituales de la isla -todos los balineses mantienen una conexión con sus pueblos de origen y retornan a ellos durante el año nuevo del calendario balinés.
Este dia tan importante -el dia del silencio- marca el inicio del nuevo ciclo lunar y es donde las familias y los ancestros se reunen para meditar, reflexionar y dar gracias a los dioses. En este día no hay nada abierto en Bali -ni siquiera el aeropuerto internacional funciona- y los turistas deben permanecer encerrados en los hoteles o villas.
Además del caracter religioso, los balineses tienen peculiaridades de carácter que ya hemos vivido en Venezuela y que de cierta forma resultan familiares -la idea de llegar quince minutos tarde a una cita es normal, los taxis manejan alocadamente, los cornetazos y pitos de los fiscales suenan a toda hora, la burocracia estatal es de proporciones legendarias, y hay una disparidad economica muy marcada entre pobres y ricos.Sin embargo, la gente es sencilla, limpia y amistosa. Los crimenes violentos son casi desconocidos -en parte, producto de un país donde existe la pena de muerte, y en parte por las consideraciones religiosas sobre la reencarnacion y el karma para los que fueron malvados en esta vida. Tal vez para el turista el principal peligro es ser engañado por algún tendero o taxista inescrupuloso -pero el cambio de dolares a rupias es tan favorable y los montos son tan pequeños, que este termina siendo un "crimen" fácil de perdonar.
Comprar en Bali es un ejercicio en negociación y paciencia. El vendedor siempre comenzará por sugerir un precio cuatro o cinco veces superior al verdadero valor del producto, y depende del turista responder con una contraoferta igualmente absurda. Dependiendo del desenlace de la negociación, el vendedor termina por envolver lo comprado y entregarlo en una bolsa al turista comprador.
En la bolsa hay método, y como me explicó un conocido, el color de la bolsa le indica a los otros vendedores del mercado como es el comprador:
- Bolsa blanca, para el que no negocia el precio que se indica. Este es el comprador ideal.
- Bolsa roja -o con bandas blancas y rojas- para el que sabe algo sobre negociar.
- Bolsa negra indica que el comprador es un tigre y la negociación va a ser larga.
