Saturday, June 6, 2009

1. La Isla del Amanecer

Estoy viendo el amanecer desde la terraza de la villa donde Jennifer, Gabriel y yo nos estamos hospedando en nuestra gran semana de vacaciones en Bali.

Desde hace varias semanas hemos planeado y afinado los detalles para hacer de este viaje un merecido descanso en la rutina y trajín de vivir la vida de tres gatos solos en el otro lado del mundo. Además estamos de celebraciones; el décimo aniversario de nuestro matrimonio, el noveno cumpleaños de Gabriel y una invitación para asistir a la boda de una amiga llamada Gabriella.

Coincidencias de la vida.

La isla de Bali -en idioma local, El Amanecer de los Dioses- es en la actualidad una de las provincias más prósperas de Indonesia, gracias a la industria del turismo. Tradicionalmente la economía local estuvo basada en la agricultura, y gracias al fértil suelo de la isla, cortesía de la media docena de volcanes que aún son parte fundamental de la cultura balinesa, los agricultores pueden recoger tres cosechas de arroz al año.

El centro de la isla es montañoso -al igual que en la Cordillera de la Costa en Venezuela- con pueblos y ciudades a mas de mil metros de altura. Aquí el clima es menos caluroso, con lluvias y chaparrones ocasionales, y la agricultura es complementada con legumbres, frutas y especias.

El paisaje del centro de Bali está dominado por terrazas de arroz, montañas y lagos -los reservorios naturales de agua de lluvia que nutren a los campos de arroz de toda la isla.

En los ultimos treinta años la isla se ha convertido en uno de los destinos exoticos más visitados en el suroeste de Asia, y la construcción y los servicios han tenido un crecimiento explosivo. La parte sur de la isla se ha desarrollado a un nivel similar al de Cancún o Margarita. Sin embargo, la cultura y el arte de Bali siguen intactos y son una de las principales atracciones. Solamente basta con alejarse de la costa sur para poder apreciar la belleza de este lugar tan afortundo.

Por donde quiera hay flores, vegetación y paisajes exoticos en Bali. La verdad es que la isla es increiblemente fotogénica, y la amabilidad y sencillez de la gente hace que uno se sienta bienvenido y apreciado.

Si a esto se le agrega el exotismo asiatico, el colorido de la religion hindú, y una tasa de cambio que hace que una cerveza fría cueste el equivalente a un dólar, no cabe duda de que Bali es un destino fantástico.